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Sigmund
Freud (1858-1939)
El
hombre cuyas ideas dejaron un sello imborrable en
la humanidad. Identificado mas con la psiquiatría
y la psicología, fue en realidad un gran medico.
Se especializo en la neurología y cosecho mucho
prestigio como tal, pero el trabajo científico que
desarrollaba en ese campo no lo satisfacía. Se intereso
en casos clínicos problemáticos donde no podía encontrarse
las causas en problemas fisiológicos o anatómicos.
A comienzos de este siglo comenzó a desarrollar
su peculiar forma de análisis, que se basaba en
mensajes no conscientes que se expresaban a través
de los sueños, en síntomas neuróticos de la vida
cotidiana , en actos fallidos como en el hablar
y decir algo que al individuo ¡se le escapo", "un
lapsus". Así publica en 1900 su libro "La Teoría
de los Sueños" al que precedieron años de estudios
de esas conductas no conscientes. Con el nuevo siglo,
nace así el Psicoanálisis. Además del análisis de
conductas normales, y principalmente de conductas
anormales, se ocupo Freud de investigar la cultura
de la humanidad, comenzando con obras de arte y
literatura hasta incursionar en la moral y las religiones.
Se veía a si mismo como un revolucionario que le
hecha en cara a sus contemporáneos conservadores
la verdad que se ocultaba detrás de un comportamiento
culto y acartonado de la burguesía de su tiempo.
La verdad sobre aquellos sueños, en el dormir y
en la vigilia, donde se expresaban impulsos prohibidos
o reprimidos. Freud sostenía que a la humanidad
le resultaba difícil aceptar el mensaje de sus investigaciones,
donde el hombre aparecía lejos de ser "La Corona
de la Creación". Sus ideas no solo despertaron rechazo,
en otros círculos fueron recibidas con mucho entusiasmo.
S. Freud fue invitado, a partir del año 20, a dar
una serie de conferencias en universidades norteamericanas.
Desde los años 20 conceptos como "inconsciente",
"un lapsus freudiano", "Complejo de Edipo", comenzaron
a formar parte del léxico imperante. A partir de
esa década, los años 20, Freud fue una personalidad
mundialmente conocida, a pesar del cáncer que los
famosos cigarros le produjeron, siguió su trabajo
de investigador. Paso 16 operaciones pero se negaba
a tomar calmantes que le recetaban los médicos para
aliviar su dolor. El régimen nazi quemo sus libros
al entrar a Viena, estaba claro que debía abandonar
el país. Su ultimo año de vida lo paso en Londres.
Cuando empeoro su enfermedad, acordó con los médicos
de aceptar solo morfina, cuando se acercaba el final.
Fue cremado, no tiene ni tumba ni monumento, pero
su pensamiento marco a la humanidad para siempre.
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