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EILAT
Eilat,
sobre la costa del Mar Rojo, es un ejemplo de
una moderna ciudad en desarrollo y de un centro
turístico en crecimiento. Situada en la
curva nórdica del golfo de Eilat (o Akaba),
en la zona de conjunción entre Israel y
Jordania, es la vía de acceso a India,
Africa y el lejano Oriente. Sensual ciudad de
sol, arena y mar, Eilat contiene en sí,
el encanto de las aguas del golfo y sus exóticos
peces, el misterio del del desierto circundante
y los cambiantes colores de las montañas
del Sinai.
El nombre Eilat deriva del vocablo hebreo "ail",
especie de cabra que solía pastar en la
zona en los tiempos de Abraham. La Biblia menciona
que los Hijos de Israel pasaron "por el camino
del Aravá desde Eilat..." y "acamparon
en etzion Gaver" (Deut., 2:8,9 y Num., 33:35).
Luego de haber derrotado a los Edomitas, habitantes
del lugar, el Rey David probablemente estableció
aquí su linea de defensa sur, pero el auténtico
desarrollo de la zona quedó en manos de
su hijo Salomón, quien construyó
aquí su armada y envió sus barcos
a través del puerto de Etzion Gaver, a
importar especias y oro de la legendaria tierra
de Ofir (Reyes I, 9:26). Por el mismo lugar ingresó
la ilustre visitante de Salomón, la Reina
de Saba, cuya meta era llegar a Jerusalem y comprobar
la sabiduría del rey. El rey Uzia reconstruye
la ciudad (Cron. II, 26:2), mas durante el reinado
de Ajaz, cae en poder de Rezin, rey de Siria (Reyes,
16:6). Posteriormente fue dominada por una larga
sucesión de gobernantes extranjeros y sumbre
cambió muchas veces durante tal proceso.
Los Ptolemaicos, de Egipto, la conocieron como
Berenice y los romanos la llamaron Aila. Con la
caída del Imperio Romano, toda la zona
fue absorvida dentro del Imperio Bizantino, que
a su vez sucumbió al poder de los árabes
en el siglo VII, que con una interrupción
de dos siglos, durante el reinado Cruzado (siglos
XIIy XIII), dominaron toda el área hasta
el ascenso de los Turcos, en cuya época
se construye en la inmediaciones el vecino puerto
de Akaba, declinando asi la importancia de Eilat.
Fue solamente en el siglo XX que cuando Eilat
comenzó a recuperar su importancia. Lo
que fue hasta 1948 una pequeña estación
de policía turca, llamada Um rashrash,
se transformó en la mas austral ciudad
israelí y puerto. Su población cuenta
actualmente con más de 20.000 habitantes
y entre las industrias en constante desarrollo
de la zona cabe mencionar, canteras, minería,
pezca, joyería, cinematografía y
turismo. Lo que hace de Eilat una ciudad tan especial,
es su clima. Incluso en invierno la temperatura
nunca baja de los 10 grados centígrados.
Hay solamente unos seis u ocho días lluviosos
en el año y casi permanente sol, en conjunto
con una colorida historia y sus bellos escenarios,
hacen de la moderna Eilat un verdadero paraíso
para el turista.
Eilat
para turistas
El
clima seco y cálido de Eilat la convierte
en centro de atracción, durante todos los
meses del año. Las instalaciones hoteleras
preveen una gran variedad de posibilidades de
acomodación. Hay también pensiones
con tarifas moderadas, albergues juveniles, casas
de alojamiento, sitios para acampar y villas de
veraneo. Actividades posibles: natación,
windsurf y buceo en el Golfo de Eilat, que es
uno de los más espectaculares centros de
buceo en el mundo entero, descanso al sol y paseos
a pie o en automóvil, explorando los espectaculares
alrededores de Eilat. Un abarcadero y una laguna
se han construído sobre la costa norte
de Eilat para aquellos interesados en ski acuático,
navegación a vela y otros deportes marítimos.
Desde aquí parten los yates a sus exploraciones
al Mar Rojo. Las noches pueden dedicarse a visitar
la amplia gama de exóticos restaurantes,
que ofrecen comida de Francia, Marruecos, China,
América y por supuesto, la típica
israelí. La noche puede puede continuar
en una de las muchas discotecas o clubes nocturnos
y servir de preludio para el día siguiente,
pleno de sol y diversión.
Para aquellos que llegan en uno de los populares
vuelos "charter" o viajan en automóvil
a través de la Aravá o del Neguev,
Eilat les ofrecerá interesantes y estimulantes
ocupaciones. En la primavera y el otoño,
la zona se convierte en un paraíso para
los "birdwatchers" amantes de la observación
de aves, ya que Eilat se halla sobre la ruta migratoria
de las aves que vuelan de Europa a Africa y viceversa.
La
Playa de los Corales
La
playa de los Corales, al sur de la ciudad, es
una de las maravillas naturales que más
asombran al turista, con su exótica Reserva
Natural del Arrecife de Coral, cuyas formaciones
son de edad milenaria. El fabuloso espectáculo
submarino del arrcife puede ser observado ya bien
zarpando en uno de los barcos que poseen fondo
de vidrio transparente, desde el abarcadero más
cercano, o bien buceando con equipo profecional
o simplemente con tubo de respiración.
Hay un itinerario submarino marcado, con explicaciones
sobre los fenómenos que suceden en el arrecife.
Esta playa es perfecta para para los que estan
de vacaciones ya que provee todo tipo de actividades
de recreación. Se puede obtener instrucciones
sobre buceo y concejos al respecto de los varios
centros de buceo que hay en las inmediaciones,
mientras que otro tipo de información se
otorga en la oficina local de la Sociedad Protectora
de la naturaleza, ubicada en la reserva.Observatorio
Marino - Mundo de los Corales, uno de los cuatro
existentes en el mundo, deberá ser visita
obligada para el turista. Un puente de 100 m de
longitud, tendido sobre el mar, conecta la costa
con el cuarto del observatorio. Este posee una
cámara con grandes ventanas de vidrio blindado,
a 4,5 m bajo el nivel de la superficie del mar.
Desde este ventajoso punto, un caleidoscópico
espectáculo aparece antes los ojos maravillados
del turista: peces de todos los colores del arco
iris nadan líbremente entre macisos de
corales y exóticas plantas marinas y demas
habitantes del mundo submarino.
El museo adyacente expones interesantes especímenes
de conchas, peces y otros representantes de la
vida acuática local. Especial atracción
producen los 23 acuarios, que, presentando cada
uno de ellos una exposición móvil
de extraordinarias y exóticas formas y
fondos, deben ser vistos para poder creerlo. Los
grandes habitantes del Mar Rojo estan alojados
en un gran acuario circular y en tres piletas
al aire libre que se aconseja no dejar de visitar.
La Villa de Nelson, unos 10 km al sur de la ciudad,
es un centro de de veraneo exclusivo, entre las
palmeras del oasis de taba. Sus instalaciones
ofrecen una inigualable experiencia, de esas que
hay una sdola ves en la vida. Deje su corbata
en casa y en la Villa de Nelson podra usted disfrutar
de deportes acuáticos, música, servicios
de bar y restaurante, con mariscos, carne y ensaladas
frescas, todo ello en una atmósfera de
relajación.
Eilat
y El Neguev
Eilat
es la base ideal para el turista que se propone
visitar las soledades del Neguev y explorar el
desierto, con sus extraños fenómenos
y los asentamientos de los pioneros. A la salida
de Eilat, no muy lejos de la ruta que conduce
al Valle de la Luna, se halla el espectacular
manantial de Ein Netafim, cuyas aguas manan de
la roca, a los pies de un risco vertical. La misma
ruta continua hasta los impresionantes farallones
de roca arenosa del Cañon rojo Rojo (acceso
permitido a automóviles con tracción
delantera). El valle de Timna, unos 30 km al norte
de Eilat, es prácticamente un museo natural
en sí ya que encierra en sus vastos y extraños
paisajes remanentes de antiguas civilizaciones.
En las inmediaciones de las actuales minas de
cobre, se hallan los restos de las antiguas minas
timna, cuyo cobre ya fue explotado hace unos 6.000
años atrás por varios pueblos, entre
ellos los egipcios. Los Pilares de Salomón
(Amudei Shlomo), otras formaciones rocosas excavadas
por la eroción eólica y varios sitios
de interés arqueológico, pueden
ser visitados en el valle, como así también
la exposición de los restos de las antiguas
minas, que explican la historia de la extracción
de cobre y de su procesado en la antigüedad.
Más al norte, el kibutz Iotvata, famoso
por su producción de lácteos, en
cuyos terrenos se alza el centro de visitantes,
ofreciendo un programa audiovisual sobre la historia,
arqueología y vida natural de toda la región.
En las mediaciones, la reserva de Jai Bar, con
sus 32.000 dunam dedicados a la preservación
y multiplicación de especies animales mencionadas
en la biblia, es un paraíso para aquellos
animales, que de no ser por la reserva, estarían
ya extinguidos (la entrada solo en automóviles).
En el cercano kibutz Ketorá hay un club
que ofrece paseos a caballo, con la rara oportunidad
de explorar las interminables extenciones de la
Aravá y a la vez, cabalgar en corceles
árabes. También se puede observar
de cerca el estilo de vida de un kibutz joven
que hace florecer el desierto. Pasando Ketura,
el camino se bifurca, hacia el este, la carretera
continúa hacia Sdom y el Mar Muerto, el
punto más bajo de la tierra, con sus famosos
baños termales , cruzando en el camino
nuevos asentamientos en el desierto. Al oeste,
la carretera conduce a Beer Sheva, la bíblica
ciudad de Abraham y la moderna capital del Neguev.
Sobre este camino se hallan algunos de los fenómenos
mas visitados del neguev. A unos 50 km al norte
de Eilat, la ruta cruza el Mahtesh Ramón,
extensión con forma de crater que es prácticamente
un museo geológico al aire libre, con itinerarios
marcadosy sus respectivos carteles explicativos
sobre cada fenómeno natural observado.
En Mitzpe Ramón, a la entrada, se levanta
un moderno centro de visitantes con interesante
información audiovisual y exposiciones
historia, geografía y arqueología
de la zona. Avdat, lo mismo que Mamshit y Shivta,
es una de las ciudades Navateas ocupadas posteriormente
por romanos y bizantinos. Los restos de estas
antiguas civilizaciones incluyen las ruinas de
dos impresionantes iglesias bizantinas y los testimonios
de la existencia de una agricultura sumamente
desarrolada por los nabateos, cuya capacidad para
cultivar en el desierto asombra a los investigadores
de la universidad Hebrea que han reconstruído
en el lugar una granja antigua. Unos 5 km al norte,
se halla uno de los sitios mas deleitables del
Neguev, Ein Avdat, un manantial cuyas aguas se
deslizan por las cascadas del Najal Zin y su fascinante
cañón. Frente a él, el kibutz
Sde Boker, otro ejemplo de la conquista del desierto,
en cuyos terrenos se halla la tumba del ex primer
ministro de israel, David Ben Gurion, quien fue
poblador del lugar, y la Escuela del Neguev, que
lleva su nombre.Sinai, por donde Moises llevo
a los Hijos de Israel para conducirlos a la Tierra
Prometida, se extiende al oeste. Se pueden visitar,
por tierrra y aire, los distintos lugares asiciados
con el éxodo, sujeto a las regulaciones
egipcias de frontera. Los puntos fronterizos cercanos
a Eilat son Taba y Netafim.
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